Si sigues una dieta muy estricta y desequilibrada, tu cuerpo se pone en modo "supervivencia" y reduce su metabolismo.
Si le falta energía y nutrientes, deja de quemar la propia grasa almacenada.
Si sigues dietas que te provocan picos de glucosa en sangre, tienes la insulina por las nubes todo el día y eso se traduce en inflamación y más grasa.
Si reduces de golpe el aporte de alimentos, tu sistema nervioso se pone en modo "alerta" y la digestión se altera aumentando tu estreñimiento.
Mientras tu vas siguiendo dietas de moda, hay otro grupo de mujeres que ya están disfrutando de los beneficios de una alimentación antiinflamatoria de verdad y han logrado un cuerpo en equilibrio.
¿Su secreto? No son más listas que tu.
Simplemente, dejaron de torturar su cuerpo con dietas "virales" sin sentido y empezaron a practicar una alimentación antiinflamatoria y antioxidante.
Bienvenida a una nueva forma de cuidarte.